Abstract
La literatura, como custodia de la cultura, la condición y la experiencia humana, es una fuente potencial para la formación del hombre, a través de su efecto estético. A la obra literaria, vista como un ámbito, sub- yacen ciertos rasgos personalistas, pues posibilita el diálogo y la relación interpersonal en la unidad escritor-texto-lector, para el enriquecimiento de la identidad personal y colectiva. Este trabajo plantea que, al pasar de la lectura individual a la socialización de la lectura, se escala a un ámbito superior entreverado, que potencia el efecto estético de la obra literaria y amplía el alcance de la relación escritor-texto-lector a las relaciones escritor-texto-lectores y lector-texto-lectores. Este nuevo ámbito es el club de lectura, un “campo de encuentro” al que subyacen los valores personalistas de la interpersonalidad, el diálogo y la donación, que posibilitan la conformación de una comunidad lectora de participación.