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peso mexicano

Lo relativo y absoluto del super peso mexicano

En estos últimos meses hemos sido testigo de una denominación de “super” a nuestra moneda, lo cual, en términos absolutos, pareciera algo bueno. Hagamos un ejercicio en términos relativos con respecto al super peso y su impacto en el comercio internacional, remesas, deuda y la tan ansiada recuperación económica.

 

Cuando hablamos del super peso debemos tener presente algunas definiciones, una de ellas es el tipo de cabio que representa el valor de la moneda local en términos de otra, en este sentido, si aumenta la demanda por la demanda de la moneda local se dice que el tipo de cambio se aprecia y si la demanda se da sobre la otra moneda, el tipo de cambio se deprecia. Debemos aclarar que, de acuerdo con la Ley del Banco de México vigente desde 1994 tenemos un tipo de cambio de libre flotación.

 

Por ello, nos encontramos ante escenarios de tipo de cambio de apreciación cuando la moneda local se fortalece frente a la foránea, en términos simples necesitamos menos pesos para adquirir un dólar, así como en periodos de tipo de cambio con depreciación cuando necesitamos más pesos para adquirir un dólar. Dicho esto, la situación del super peso es un escenario de apreciación del tipo de cambio peso/dólar.

 

Pero ¿por qué el tipo de cambio se muestra apreciado últimamente? La fuente principal es el incentivo que genera una tasa de interés real positiva (mayor a la tasa de inflación) que fija el Banco de México como herramienta monetaria para frenar la inflación. Con ello busca frenar la actividad económica para que ceda la presión en los precios, con ello, las preferencias se inclinan al ahorro en lugar de la inversión.

 

Al respecto, el Banco de México tiene la capacidad de fijar una tasa de referencia en los mercados financieros, conocida como la TIIE a 1, 28, 91 y 182 días, la misma que se ha encontrado en niveles record. Luego de la crisis financiera de Estados Unidos, la tasa se mantuvo en niveles del 4.5% entre julio 2009 y julio 2016, es decir 7 años con tasas bajas estables que incentivan el crédito y la inversión. Tuvo un pico breve del 7% en promedio hasta julio 2020, para después caer nuevamente al 4% hasta julio 2021 como medida de reactivación post pandemia.

 

En este punto es donde comienza a incrementarse de manera sostenida, debido a la brecha mostrada entre la inflación real y su meta, en su punto más alto 8.7% frente a 3% (ago. - sep. 2022). Las TIIE se elevaron a niveles superiores del 11.5%, lo cual se refleja en los rendimientos positivos de títulos públicos, como los Certificados de Depósito de la Tesorería (CETES). Debido a la atractiva tasa de interés real de los títulos públicos mexicanos, las principales divisas, como el dólar que quieren adquirirlo, han acelerado la demanda de pesos, lo cual acentúa la posición del super peso.

 

En este desarrollo de eventos, ¿es bueno mantener un super peso?, pues el análisis dependerá de un análisis relativo y absoluto, es decir, para todos parece ser una buena posición. Las estadísticas de Banxico muestran que en lo que va de 2024 la inflación no ha cedido del 8% y se vienen tiempos de pago de impuestos (mayor demanda por pesos), nos toca evaluar en términos relativos, 4 puntos:

 

1. Balanza comercial, en términos simple mide la diferencia entre lo exportado y lo importado de un país. Estructuralmente, suceden dos cosas, México depende ampliamente del sector externo para generar crecimiento económico y sus exportaciones dependen de un alto porcentaje de importaciones (sector automotriz, electrodoméstico, principalmente). Un superpeso favorece las importaciones porque necesito menos pesos para comprar dólares y pagarlas, sin embargo, recibirá menos por cada dólar que venta a través de sus exportaciones. Los resultados son balanza comercial negativa en 2022 y 2023, la cual deberá de financiarse para saldarse lo cual es un costo que asumiremos todos.

 

2. Remesas, representa el envío de divisas por parte de ciudadanos residentes en el extranjero a sus familiares en México, lo cual ha significado una fuente de recursos importante en las últimas décadas. Con un tipo de cambio apreciado se recibirán menos pesos por cada dólar recibido, impactando en la calidad de vida de la población más vulnerable.

 

3. Incremento de la deuda, debemos recordar que el financiamiento del Estado es a través de deuda, en este sentido, una mayor subasta de Cetes representa una mayor deuda a futuro, la cual tendrá que ser honrada en el tiempo. Esto quiere decir que cuando se libere la gran mayoría de Cetes existirá mayor masa monetaria en el sistema, lo cual genera nuevamente presión en los precios. Por ejemplo, del 30/01/2020 al 16/03/2023 se muestran incrementos del 66% en montos subastados y 46% en rendimientos (de 5,947 millones de pesos emitidos en Cetes con una rentabilidad del 6% a 17,500 millones de pesos a una rentabilidad del 11%).

 

4. Para recuperar la economía de manera consistente, es necesario acompañar las decisiones de los agentes con precios adecuados. En este sentido, para reactivar la economía se necesita de menores tasas de interés que dinamicen la inversión privada.

 

Esperemos que este nuevo año 2024 podamos tener un mejor panorama, avanzar en los problemas que tanto nos han rezagado en el desarrollo tanto económico como humano, y que nuestros lideres de acción positiva encuentren mecanismos creativos que empujen estos cambios.



Por el Dr. Manuel Tregear

Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Anáhuac Puebla

 

Acerca del Dr. Manuel Eduardo Tregear Maldonado.

Economista con doctorado en Economía en la Facultad de Economía de la UNAM; Maestro en Finanzas, Empresas e Innovación por la UAM, Especialista en Finanzas Corporativas y Microfinanzas por la PUCP y Mibanco en Perú; Licenciado en economía con mención en Teoría Económica por la UNAC Perú.

Es Profesor Investigador de la Universidad Anáhuac Puebla, Académico en la FCA – UNAM; Docente de la Maestría en Finanzas de la Universidad Tecnológica de México. Experiencia en la Secretaría de Economía CDMX y Análisis de riesgos, financiero y crédito en diversas instituciones financieras.

Es Miembro investigador de la Red Nacional de Productividad, Innovación y Competitividad Empresarial (REPICE); Miembro de la Fundación para el Análisis Estratégico y Desarrollo de la Pequeña y Mediana Empresa (FAEDPYME)

Ha realizado publicación de artículos de investigación en revistas indexadas, ponente, dictaminador en revistas indexadas y capítulos de libro.

Obtuvo mención académica 2013, como “Contribución al desarrollo del conocimiento y del bienestar social”, otorgada por el Rectorado de la UAM, por la tesis de maestría: “El Problema del Financiamiento de las Micro y Pequeñas Empresas en México 2001-2012”.

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